¿Por qué mentimos?
El ser humano es tan codicioso que para llegar a su meta hace lo imposible.
Aquí nos encontramos con la mentira, para la mayoría de personas es necesaria para vivir e inclusive, no tienen remordimiento por ello, pareciese que las mentiras ya son parte de nosotros, hasta me arriesgo en decir que se convirtió en algo innato.
¿Qué pasará si todos decimos sólo la verdad?
Vivir en un mundo sin mentiras, es casi imposible, pero a la vez pensarlo es agradable y más por esas personas sensibles y meramente conscientes de que la mentira, aunque sea la más mínima, puede hacer que tú pases un mal rato. Gente como ésta se necesita para una sociedad tan falsa como en la que vivimos, gente como ésta se necesita para combatir la pobreza de espíritu para que así lleguemos a ser alguien superior, y gente como ésta se necesita para que ya no hayan tantos atentados hacia la esencia de cada uno y así, todos seamos alguien importante para la vida de cualquiera, sin tener miedo a enamorarse o hacer alguna amistad, sin miedo a la realidad y sin miedo a la vida.
Kant llega a poner en una cuerda floja este dilema sobre ¿qué pasaría si dijéramos todos la verdad? En el cual, con mi experiencia, decidí a contestarla de esa manera. Ahora ¿por qué pienso así?.
De chiquito decía muchas mentiras, para safarme de problemas, obtener dinero o simplemente por no querer decir la verdad. Hasta que llegué a sentir lo es que te mientan, para nada se siente bien, se siente repulsivo y más para quienes somos muy sensibles. Ese día me hice la promesa de ya nunca mentir, ni para mi bien, ni para el bien de los demás.
En la actualidad, me siento lleno de alegría por enfrentar todas las verdades, experimentar infinitos nervios e imaginarse tantas cosas por decir la verdad, nunca me he sentido mal por ello. Hasta he llegado en un punto en el que creo que todos me comprenden y agradecen por no haber mentido.