Un breve escrito con respecto a la teoría del absurdo

En pleno siglo XXI, muchos hombres viven vulgarizados en la superficialidad de un mundo común, cotidiano, pero sólo vuelven a reflexionar sobre sí mismos, cuando experimentan una sensación de angustia y fracaso en su existencia, por ejemplo: la muerte de un ser querido, el hastío de vivir, la imposibilidad para lograr la felicidad, etc. Cuando el hombre choca con el muro del fracaso, es ahí donde entra en la reflexión y desde allí, intenta vivir auténticamente su vida con sentido, pero otras veces proclama el absurdo de la existencia y, por consiguiente, se atreve a buscar una salida como el suicidio.

En la filosofía del absurdo se habla a cerca de los esfuerzos realizados por el ser humano para encontrar el significado verdadero y destinado dentro del universo y que fracasarán finalmente debido a que no existe tal significado, o al menos está dictado por algo o alguien. En consecuencia, se propone que el significado de la existencia es la creación de un sentido particular puesto que la vida es insignificante por sí misma, y que la inexistencia de un significado supremo de la vida humana es una situación de alegría y no de destrucción total, pues significa que cada individuo del género humano es libre para moldear su vida, construyéndose su propio porvenir.

En el proceso de defender los motivos por los cuales se desea conservar la vida, se encuentra uno que es un significativo tanto social como sentimental, yendo más particularmente, el ser humano puede hallar la razón de vivir con las experiencias y acompañamiento de sus seres queridos, y que él mismo puede ser de gran ayuda ofreciendo lo mismo que recibe. En pocas palabras se habla de una correspondencia mutua, que se dé lo mismo que reciba y exista esa pendiente equilibrada entre sentimientos y acciones.

Con todo lo anterior surge mi propia idea para sanar este problema tan polémico del siglo XX. ¿Un sentido que le podemos otorgar a la vida está en ayudar y marcar a las demás personas por cómo y quiénes somos, y también queda por aprender de las personas que están en nuestro círculo de influencia, es decir, la amistad es el principal sentido de la vida?


Para poder emprender este ensayo, necesito remarcar varias citas de Jean-Paul y de Camus, a continuación, procederé a ello.

En el título “El extranjero” del filósofo francés Camus, nos abre la mente hacia el pensar del sentido de la vida, con ello, en la novela hace que se sufran por los dilemas más comunes del humanismo, la muerte, el matrimonio, amistad, amor, etc. Y analizando más a fondo la novela, queda una idea acerca de disfrutar la vida, sí o no. O si al menos tiene algún sentido seguir con ella, con la vida. Y con esto se le pueda dar la bienvenida al escrito.

En la obra exitosa de Sartre “La Náusea” hace muchos comentarios acerca del existencialismo, varios de ellos como “fatigado de estar asqueado de existir”, “la mosca revienta, las tripitas blancas le salen del vientre; la he librado de la existencia” o “Cuando se hayan acostado juntos, habrá que buscar otra cosa para ocultar el enorme absurdo de la existencia. Con todo… ¿es absolutamente necesario engañarse?”. Al leer todas estas oraciones, comentarios y opiniones, es posible percatarse que la existencia está más allá de un significado de diccionario, me arriesgo a decir que la existencia puede quedar muy alejada del entendimiento humano, puesto que, nadie sabe sobre sus orígenes dado en un significado religioso o moral. Es decir, la existencia puede ser tanto un significado particular a uno general. Un ejemplo, para mí la existencia o mi sentido de existir recaen en mis amistades y lo que yo puedo generar emocionalmente en ellos; y para otras personas su sentido de existencia está en la familia, metas de trabajo, etc.

Aunque, si se sigue la lectura de este escrito nos podemos encontrar con las siguientes frases: “Pienso que no necesitamos buscar tan lejos el sentido de nuestra vida”, “Todo lo que existe nace sin razón, se prolonga por debilidad y muere por casualidad… la existencia es un lleno que el hombre no puede abandonar.” y “Me siento más olvidado que nunca”. Analizando profundamente cada palabra y sentido que pueda tomar las frases anteriores, me hace pensar sobre alguna respuesta para el dilema del absurdo, y es la amistad. El enigma principal del existencialismo cae sobre la soledad, en donde el hombre se aísla de los pensamientos de otras personas, de alguna actividad en conjunto, etc. Y en un momento llega a sentirse solo, sin atención, sin importancia; cosa que al hombre vuelve loco.

Sabiendo qué empieza a desembocar el existencialismo y motivos por lo cual es absurdo, nos queda ahora demostrar porqué se piensa que la amistad puede ser la principal solución al absurdo, para ello citaré varios fragmentos del libro “La Caída” de Albert Camus. Frases como “Veo que esta confesión lo asombra. ¿Nunca tuvo usted repentinamente necesidad de simpatía, de ayuda, de amistad?”, “En cambio, la amistad ya es algo más complicado. Tardamos en obtenerla y nos cuesta mucho trabajo. Pero, cuando la tenemos ya no hay manera de desembarazarse de ella.” y “Más bien ellos lo incitarán al suicidio, en virtud de lo que usted se debe a sí mismo, según ellos”. Al principio de este gran libro, Camus nos trata de dar a entender que la amistad, la muerte y el suicidio son de los temas más relevantes en relaciones humanas; aunque de estas tres sólo una desencadena todo, la amistad.

En esos mismos fragmentos menciona que la muerte de un amigo es un respiro para el otro amigo o el conocido, puesto que ya no tiene ningún compromiso con el fallecido, y cuando se piensa en el suicidio se da a entender que las amistades tendrán una gran repercusión si comete el suicidio o no, es decir, teniendo las amistades correctas deja muy en claro en que nunca va a pensar en ello, sin embargo cuando se tienen los “amigos” incorrectos al pensar en suicidarse nos damos cuenta que le daríamos un alivio con nuestra muerte.

Y para finalizar, quiero resaltar una de las mejores frases de Camus del mismo libro ya mencionado. La frase es: “Por lo demás, les llamo “mis amigos” por una cuestión de principios. Ya no tengo amigos, sólo cómplices. En cambio, ahora son más. Son todo el género humano.” Es muy notorio cuando encierra entre comillas las palabras “mis amigos” puesto que no son considerados tal cual, por el significado de la palabra, a como había dicho anteriormente, sólo son espectadores en su vida, es decir, unos conocidos más. Es por eso y más que la amistad es y debe de ser la principal respuesta para que el hombre pueda darle un sentido en concreto a su vida.


El sentido de la vida puede tener varios motores, a mi consideración el principal es la amistad. El hombre todos los días y en todo momento necesita comunicarse, expresar sus sentimientos y pensares, y también necesita escuchar a los demás y devolverle el mismo favor al receptor, pues nadie nace sabiéndolo todo, es decir que la amistad es una negociación sentimental en la cual consta de continua retroalimentación por parte de quienes quieran tomarla y sea así el principal motor de la vida.

Se sabe que este motivo por el cual vivir puede cambiar de manera subjetiva, sin embargo, siempre vamos a caer en la misma conclusión puesto que todos somos humanos y si no pudiéramos hacer alguna de las cosas mencionadas anteriormente, seríamos unos simples animales sin raciocinio o unas bellas máquinas.

Y después de todo esto, puedo contestar afirmativamente a la hipótesis planteada en la introducción de este escrito. Uno de los verdaderos sentidos de la vida es la amistad, tenemos que ayudar y que nos ayuden, marcar y dejar marcado, amar y dejar ser amado, pues así se empieza un gran viaje del cual es inmediatamente imposible olvidar, pues con quienes pasamos nuestro mayor tiempo de vida se ganan un gran pedazo de lo que somos y de manera viceversa. Para finalizar, hay que saber a quién darle nuestra verdadera amistad, pues como lo vimos a lo largo de este trabajo, la amistad puede tener tanto un efecto positivo como negativo a nuestra vida, es decir, puede ser algún motivo por el cual ya no queremos vivirla.

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