La Odisea

Clásico de los clásicos, ¿quién nunca ha escuchado de los relatos, canciones de los grupos de rapsodas de Homero? Eso sí, en el prólogo del libro que leí, nos hace mención que varios historiadores que investigaron sobre la vida de Homero afirman y otros niegan su existencia ya que fueron historias que pasaron muchísimos años y no se tiene una fuente fidedigna.

Este pequeño y algo grande libro, nos habla sobre la vida de Ulises, qué pasa en la isla ítaca, su esposa, ninfas, dioses griegos y demás. Una aventura que parecía no tener fin a Ulises para poder rescatar a su esposa de los pretendientes que tomaron el lugar mientras él no podía regresar a casa.

Es un libro de cultura general y por ello lo hace un tanto bueno, sin embargo, yo se los recomiendo porque una vez empezado a leer, no te puedes detener, te gusta la narración, la historia, te gusta todo lo que pasa en La Odisea.

Tampoco escribiré una frase del libro, pero sí les dejaré un pequeño fragmento de él:

«Así hablaban, cuando un perro que estaba echado levantó la cabeza y enderezó las orejas. Era Argos, el can del infortunado Ulises, que algún día le crió por sí mismo y que no aprovechó luego, pues partió en seguida para Ilión.
Otro tiempo los jóvenes habíanle sacado a cazar cabras monteses, cuervos y liebres; y ahora, en ausencia de su amo, yacía, decaído, sobre el montón de estiércol de los bueyes y de las mulas que había a la puerta y permanecía allí, hasta que los criados de Ulises transportaran el estiércol para abonar la extensa huerta. Allí yacía el perro Argos, roído de miseria. Y en el acto reconoció a Ulises, que se acercaba, y movió la cola y enderezó las orejas; pero no pudo llegar hasta su amo, el cual, conociéndole, se enjugó una lágrima ocultándose hábilmente de Eumeo, a quién (…)»

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