Tratado teológico – político

Otro buen libro de nuestro buen Spinoza, que en este caso, nos muestra que para la libertad de filosofar no puede ser destruida sin que, al mismo tiempo, se destruyan la paz del estado y la piedad misma.

A diferencia de este libro con Ética, nos trae capítulos desarrollados como casi todos los libros de filosofía, es decir, plasmado a como piensa el autor, nada de demostraciones, nada de corolarios o proposiciones.

Ahora, es un poco más difícil de descifrar qué nos querrá decir Spinoza en cada capítulo, de tal manera, que se tiene que hacer un análisis profundo de los mismos capítulos.
En resumen, nos trata de explicar la gran relevancia que tiene la libertad de pensamiento de cada ser humano, y cómo, sólo en el estado democrático puede tener espacio para lo anterior.

Frases para que te animes a leer este bello libro:

  1. Ser eterno que ha existido, existe y existirá siempre (por eso le llama Jehovah, palabra que indica los tres momentos de la existencia).
  2. Porque la filosofía no tiene por objeto sino la verdad, mientras que la fe, como hemos demostrado, no tiene en cuenta sino la obediencia y la piedad.
  3. Reconozco, es cierto, que los que piensan que la filosofía y la teología son antitéticas, y que por esta razón una de las dos debe excluirse y ser renunciada, tienen razón en buscar a la teología fundamentos sólidos y pretender demostrarla matemáticamente, porque, ¿quién sería capaz, no siendo desesperado o loco, de dar un adiós temerario a la razón de menospreciar las artes y las ciencias y negar la certidumbre racional? Pero podemos, sin embargo, excusarles ya que para combatir a la razón la llaman en su auxilio y pretenden, por razones ciertas, culparla de incierta.

Muy intenso, ¿no creen? y hay más…

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