El bello extranjero, que por cierto, aunque ustedes no lo saben o tal vez sí, este libro es mencionado en la novela «Las ventajas de ser invisible».
El extranjero es una historia escrita por el gran Camus, quien principalmente pone en duda si la vida tiene algún sentido, en este libro se ve plasmado así. El protagonista con una vida monótona recibe la noticia de que su madre falleció, que en realidad él trabaja bastante para tener a su madre en un buen asilo y ahora ya no será así. Luego empieza a tener una vida en donde no le importa absolutamente nada y es por ello que, le ocurren terribles cosas.
Les contaría más, pero no quisiera arruinarles el libro, o más bien, el objetivo principal del libro.
Frases para que te animes a leer este bello libro:
- (…) Ella necesitaba una enfermera. Su salario es modesto. Y, al fin de cuentas, era más feliz aquí. Dije «Sí, señor director». Él agregó: «Sabe usted, aquí tenía amigos, personas de su edad. Podía compartir recuerdos de otros tiempos. Usted es joven y ella debía aburrirse con usted».
Era verdad. Cuando mamá estaba en casa pasaba el tiempo en silencio, siguiéndome con la mirada. Durante los primeros días que estuvo en el asilo lloraba a menudo. - Pensé que, después de todo, era un domingo menos, que mamá estaba ahora enterrada, que iba a reanudar el trabajo y que, en resumen, nada había cambiado.
- María vino a buscarme por la tarde y me preguntó si quería casarme con ella. Dije que me era indiferente y que podríamos hacerlo si quería. Entonces quiso saber si la amaba. Contesté como ya lo había hecho otro vez: que no significaba nada, pero que sin duda no la amaba. «¿Por qué, entonces, casarte conmigo?», dijo. Le expliqué que no tenía ninguna importancia y que si lo deseaba podíamos casarnos. Por otra parte era ella quien lo pedía y yo me contentaba con decir que sí. Observó entonces que el matrimonio era una cosa grave. Respondí: «No».
- Me pareció que el cielo se abría en toda su extensión para dejar que lloviera fuego. Todo mi ser se distendió y crispé la mano sobre el revólver. El gatillo cedió, toqué el vientre pulido de la culata y allí, con el ruido seco y ensordecedor, todo comenzó.
Puse esas frases con un sentido, espero que aquellos que lean o hayan leído el libro, me comprendan.