Un clásico dentro de la literatura y la filosofía. También, es uno de los primeros libros en la historia, de los que te enseñan a filosofar, que, si es que no saben, existe el arte de filosofar en este libro. Además, se dice que la filosofía nunca está con la verdad o con la mentira, más bien, está en un punto medio de las dos anteriores, es decir, que el arte de filosofar trata en saber opinar y dar argumentos concisos a tu opinión.
También tenemos la pequeña historia que cuentan sobre la cueva y los esclavos, historia que, al paso del tiempo, ha tenido deformaciones en su escritura y narración, por lo que, si no conocen esta historia o ya la conocían, sin embargo si quieren saber cómo se da la verdadera, les recomiendo que lean este bello libro.
Para mí, la república es una utopía que es imposible crear en nuestras fechas, a lo mejor y cuando fue escrita, sí hubieran podido hacer el intento y averiguar si el comportamiento humano lo hubiera dejado. Digo esto porque, en mi opinión, el ser humano es un ser inmenso que nunca se llegará a conocer a la perfección, por lo cual nos lleva a virtudes o maldades, entonces no puedes aplicar unos principios «generales» para formar la república porque no sabrás cómo van a reaccionar con ello, es decir, no eres vidente. Por eso y más, pienso que nunca se podría llegar a ser completamente la república de Platón. Y bueno, entre mis dudas, según el libro lo dijo Sócrates y Platón sólo lo escribía, cosa que confunde mucho saber quién escribió qué o de quién es el libro realmente. Sin embargo, en general, el libro es muy bueno y siento que si estás interesado por la filosofía, puedes empezar con este libro, lo recomiendo.
Frases para que te animes a leer este bello libro:
- Sócrates: Nosotros decimos también que si hay algún hombre que pueda estar satisfecho consigo mismo y no necesite de los demás hombres para ser feliz, éste sobre todo es el sabio.
Adimanto: No hay cosa más cierta.
Sócrates: Luego para él no será una desgracia perder un hijo, un hermano, las riquezas o algún otro bien de esta naturaleza.
Adimanto: En efecto que no.
Sócrates: Luego, cuando le acaeciere semejante accidente, no se afligirá y lo sufrirá con toda la paciencia posible. - Sócrates: Al modo, pues, que la ciencia tiene por objeto el ser, y la ignorancia de necesidad el no ser, es menester buscar, para lo que ocupa el medio entre el ser y el no ser, un modo de conocerlo que sea medio entre la ciencia y la ignorancia, caso que hay alguno.
- Sócrates: Síguese de aquí que no es fácil que sea honrada una profesión tan excelente por aquellos que siguen un camino absolutamente opuesto. Pero las más grandes y más fuertes calumnias que la filosofía tiene que sufrir le vienen por parte de los que se dicen filósofos sin serlo. A éstos tienen en vista los enemigos de la filosofía cuando dicen lo que tú decías: que la mayor parte de sus sectarios son hombres perversos, y que los mejores de entre ellos son a lo menos enteramente inútiles. Y yo he convenido en que esta acusación estaba muy bien fundada. ¿No es así verdad?