Cartas a un amigo Alemán

Este es un pequeñísimo escrito de mi buen Camus. Cartas a un alemán, siento que es una cita a todos los escritores alemanes que leyó, recordemos que Camus fue influenciado por Nietzsche. Donde habla mucho de su patria (Francia) y de los países que tuvieron algún clásico. El escrito cuenta con unas 22 páginas aproximadamente (según la editorial y edición de donde lo leí).

Sin embargo, no les arruinaré la sorpresa expresando lo que entendí del libro, por lo mismo de que es muy corto.

Empero, les dejo una frase je je je.

Frase para que te animes a leer este bello libro:

  • Lo conozco, usted puede imaginar muy bien el resto. Pero debe saber quién me ha contado esa historia. Un sacerdote francés. Él me decía: «Me avergüenza ese hombre, y me alegra pensar que un sacerdote francés no habría aceptado poner a Dios al servicio de la muerte». Eso era cierto. Simplemente, ese capellán pensaba como usted. Le parecía natural que su fe estuviera al servicio de su país. Los propios dioses están movilizados en su país. Están con ustedes, como acostumbran decir, pero a la fuerza. Ustedes ya no distinguen nada, no son más que puro impulso. Y ahora combaten con los únicos recursos que puede proporcionar una cólera ciega, están más atentos a las armas y a las acciones magníficas que al orden de las ideas, empecinados en desbaratar todo, en seguir su pensamiento fijo. Nosotros partimos de la inteligencia y de sus dudas. Frente a la cólera, no podíamos nada. Pero ahora ha terminado el rodeo. Ha bastado con la muerte de un muchacho para que juntáramos la cólera con la inteligencia y ahora somos dos contra uno. Quiero hablarle de la cólera.
    Acuérdese. Al notar mi sorpresa ante la brusca acción por parte de uno de sus superiores, usted dijo: «También eso está. Pero ustedes no entienden. A los franceses les hace falta una virtud, la de la cólera». No, no es eso, pero los franceses son exigentes cuando de virtudes se trata. Y no las asumen más cuando es necesario hacerlo. Eso le da a su cólera el silencio y la fuerza que apenas ahora ustedes empiezan a experimentar. Y con ese tipo de cólera, la única que conozco, le voy a hablar.

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