¿Nos les pasa que muchas veces están decididos por algo y al final se hacen para atrás?
En la mayoría de mi vida sólo existen decisiones espontáneas, en donde mi cabeza me juega mal.
Situaciones donde ya estaba «totalmente seguro» de la decisión y al final me retracto por tener miedo
de salir de la zona de confort. ¡Vaya! Bendita y maldita seas zona de confort.
O en su contraejemplo, situaciones donde no estaba nada seguro y al final mi respuesta es positiva, y por ello, se viene una gran aventura en mi vida donde no me arrepiento para nada.
¿Será que debo de mantener en equilibrio esas dos situaciones en mi vida, así como lo dice Nietzsche en describir al «superhombre» (Übermensch) con sus impulsos apolíneos y dionisiacos? En realidad no lo sé, sólo sé que posiblemente me esté perdiendo de muchas cosas cuando huyo de mi decisión, así como hoy.
Tal vez debo de dejar de pensar tanto las cosas y aceptarlas como son.